Performance de la industria · Energía
10 comparablesChile, Latinoamérica y globalbenchmark: medianaventas medianas US$ 100.458 mn cierre LTM · julio de 2026 · análisis SitkaX
Petróleo, combustibles y distribución es un negocio de volumen con margen por unidad, donde el precio del producto lo fija un mercado internacional en moneda dura y arrastra consigo casi todos los ratios que se calculan sobre ventas. Aquí encuentras dónde se gana y dónde se evapora el margen en cada eslabón, por qué la caja de este rubro se mueve con el precio del producto antes que con el volumen, cómo se financia el sector y qué revisa primero un banco o un comprador cuando abre tus estados financieros. Con eso puedes contrastar en SitkaX tus cifras, homologadas a IFRS, contra la mediana de una cohorte de empresas del sector que cotizan en bolsa.
También se busca comoestaciones de servicioventa al por menor de combustiblesventa al por mayor de combustiblesdistribuidora de combustiblesdistribución de gas licuadoextracción de petróleo crudorefinación de petróleoindustria petroleraexploración y producción de hidrocarburos
Las cifras de cabecera mediana · promedio · rango P25–P75
Cohorte de Petróleo, combustibles y distribución. Análisis SitkaX sobre datos de mercado licenciados. Pares en USD, comparación en ratios. La mediana es el benchmark porque aguanta a las empresas atípicas.
Tu empresa contra esta cohorte
Margen EBITDA · mediana de la cohorte
14 %
redondeado · julio de 2026
La primera pregunta es si tu margen está arriba o abajo de la mitad de tu industria. La segunda, cuánto espacio de deuda te deja tu EBITDA. Tu ficha responde las dos con tus estados homologados a IFRS y las lee con un semáforo frente a cada mediana de esta página.
Ver mi empresa contra la cohorteSin costo · sin tarjeta · tus datos son tuyos
Márgenes y retornos del sector mediana · promedio · rango P25–P75mediana · rango P25–P75
| Métrica | Mediana | Promedio | P25 | P75 |
|---|---|---|---|---|
| Margen bruto | 21,2% | 24,3% | 12,9% | 36,0% |
| Margen EBITDA | 13,8% | 18,3% | 7,7% | 21,9% |
| Margen operacional | 7,6% | 11,0% | 4,6% | 13,7% |
| Margen neto | 3,3% | 4,2% | 3,1% | 5,0% |
| ROE | 12,5% | -48,0% | 5,9% | 18,8% |
| ROA | 4,5% | 2,3% | 2,3% | 7,0% |
| ROIC | 9,0% | 8,5% | 6,3% | 11,0% |
| Rotación de activos | 0,9x | 1,1x | 0,6x | 1,8x |
Margen EBITDA por comparable 10 empresas · cierre LTM
Estructura de costos y reinversión del sector mediana · promedio · rango P25–P75mediana · rango P25–P75
| Métrica | Mediana | Promedio | P25 | P75 |
|---|---|---|---|---|
| Margen bruto | 21,2% | 24,3% | 12,9% | 36,0% |
| Gastos de administración y ventas / ventas | 5,5% | 5,8% | 3,1% | 8,9% |
| Depreciación / ventas | 5,9% | 7,3% | 3,2% | 9,3% |
| CAPEX / ventas | -7,0% | -8,0% | -10,7% | -2,9% |
| CAPEX / depreciación (reinversión) | -1,1x | -1,1x | -1,2x | -1,0x |
| Flujo de caja libre / ventas | 16,7% | 20,4% | 8,8% | 26,6% |
| Conversión de caja (flujo operacional / EBITDA) | 0,7x | 0,6x | 0,6x | 0,8x |
CAPEX con signo negativo es salida de caja, igual que en la ficha.
Costos y capex por comparable 10 empresas · cierre LTM
Deuda, cobertura y liquidez del sector mediana · promedio · rango P25–P75mediana · rango P25–P75
| Métrica | Mediana | Promedio | P25 | P75 |
|---|---|---|---|---|
| Deuda neta / EBITDA | 1,7x | 2,9x | 1,0x | 3,2x |
| Cobertura de intereses | 5,4x | 8,0x | 4,0x | 8,1x |
| Razón corriente | 1,2x | 1,1x | 1,0x | 1,3x |
| Razón ácida | 0,9x | 0,8x | 0,8x | 1,0x |
| Deuda total / patrimonio | 0,9x | 1,0x | 0,7x | 1,0x |
| Deuda de largo plazo / capital total | 0,4x | 0,4x | 0,3x | 0,4x |
| Efectivo / deuda total | 0,1x | 0,1x | 0,1x | 0,2x |
Deuda, cobertura y beta por comparable 10 empresas · cierre LTM
Ciclo de caja del sector mediana · promedio · rango P25–P75mediana · rango P25–P75
| Métrica | Mediana | Promedio | P25 | P75 |
|---|---|---|---|---|
| Días de cobro (DSO) | 30 d | 29 d | 21 d | 37 d |
| Días de pago (DPO) | 51 d | 61 d | 33 d | 83 d |
| Ciclo de conversión de caja | -36 d | -32 d | -49 d | -7 d |
| Rotación de cuentas por cobrar | 12,6x | 16,2x | 10,1x | 18,5x |
| Rotación de cuentas por pagar | 7,3x | 9,5x | 4,5x | 11,3x |
| Capital de trabajo neto / ventas | -4,0% | -3,9% | -6,5% | -0,9% |
Días sobre ventas y costo de venta del cierre. Rotaciones en veces por año.
Días de cobro, inventario y pago por comparable 10 empresas · cierre LTM
Múltiplos de valuación del sector mediana · promedio · rango P25–P75mediana · rango P25–P75
| Métrica | Mediana | Promedio | P25 | P75 |
|---|---|---|---|---|
| EV / EBITDA | 6,5x | 7,6x | 4,3x | 10,9x |
| EV / EBIT | 9,6x | 8,0x | 6,0x | 15,1x |
| EV / Ventas | 0,9x | 0,9x | 0,7x | 1,0x |
| EV / (EBITDA − CAPEX) | 3,8x | 5,0x | 3,2x | 7,2x |
| Precio / utilidad | 17,3x | 15,9x | 11,3x | 18,9x |
| Precio / valor libro | 1,5x | 1,8x | 1,1x | 2,3x |
| Precio / flujo de caja | 5,0x | 7,3x | 3,4x | 7,7x |
| Rendimiento del flujo de caja libre | 37,4% | 110,5% | 17,8% | 49,1% |
| Rendimiento por dividendo | 4,6% | 4,0% | 2,6% | 5,3% |
| Enterprise value | US$ 96.989 mn | US$ 103.703 mn | US$ 77.133 mn | US$ 149.449 mn |
| Capitalización bursátil | US$ 73.815 mn | US$ 73.960 mn | US$ 61.354 mn | US$ 94.506 mn |
EV/EBITDA por comparable 10 empresas · cierre LTM
Comparables de la cohorte 10 empresas · Chile, Latinoamérica y global · USD · cierre LTM
Los comparables, con nombre y cifra, viven en tu ficha. Ahí ves qué empresa lidera cada indicador y cuánta distancia hay con la tuya.
Ver los comparables de Petróleo, combustibles y distribuciónMapa estratégico margen vs valuación
Las respuestas están plegadas. Abre la que te sirva.
Entran las empresas que se describen como estaciones de servicio, venta al por menor de combustibles, venta al por mayor de combustibles, distribuidora de combustibles, distribución de gas licuado, extracción de petróleo crudo, refinación de petróleo, industria petrolera y exploración y producción de hidrocarburos. La cohorte compara ratios, así que lo que manda es que el negocio se parezca en margen, ciclo de caja y estructura de capital, más allá del nombre del giro. Si el tuyo es uno de estos, esta es tu página.
El costo del producto manda sobre todo lo demás, y su efecto en el margen porcentual cambia de signo según dónde estés en la cadena. Aguas abajo, en distribución, venta mayorista y estaciones, ganas un margen por unidad despachada. Cuando el precio del producto sube, la venta sube en dinero, el margen bruto y el margen EBITDA porcentuales caen y tú sigues ganando lo mismo por litro. Aguas arriba, en producción y en refinación integrada, un precio alto expande el margen porque el producto es tuyo. En refinación el resultado lo define el diferencial entre lo que valen los productos refinados y lo que cuesta el crudo. La cohorte que ves al lado mezcla los dos mundos, así que ubica tu eslabón antes de leer esa mediana como meta. Todo ratio que lleve ventas en el denominador se mueve con el precio del crudo. Pasa con el margen operacional, con los gastos de administración y ventas y con el CAPEX, todos medidos sobre ventas. Mira primero el volumen y el margen por unidad, y después los ratios.
El segundo determinante es el tiempo que el producto pasa en tu poder. Compras a un precio y despachas después a otro, y esa diferencia entra al costo de venta mezclada con tu margen comercial. Con el precio subiendo aparece una ganancia de tenencia que infla el resultado sin venir de la operación. Con el precio bajando aparece la pérdida, y al cierre llega el castigo de las existencias a lo que de verdad puedes obtener por ellas. El plazo de exposición depende de cómo te abasteces. Una red que carga producto local rota en días. Un importador que compra por cargamento convive con semanas entre el embarque, el tránsito, la descarga y el despacho, y ahí el movimiento del mercado llega al costo de venta con rezago. Separar la ganancia de tenencia del margen comercial es lo primero que hace un analista antes de proyectar. Quien acumula producto para apostar al precio corre un riesgo de trading con el balance de una distribuidora, y el banco lo lee así.
El tercer determinante es el canal y su mix. Estación propia operada, estación de bandera con un operador independiente, venta mayorista a transporte, agro, minería y pesca, y gas licuado a hogares y a industria son negocios distintos metidos en la misma cuenta de ventas. Cada uno trae su margen por unidad, su plazo de pago y su costo de servir. El canal industrial da volumen grande con margen delgado y con crédito, y su precio lo termina fijando una licitación. El retail deja mejor margen por unidad, cobra casi al contado y exige inversión en red, marca y servicio. La tienda, los lubricantes y los servicios del sitio dejan bastante más margen por unidad que el combustible y pesan poco en el volumen, siempre que la red opere esas líneas. Donde la tienda está arrendada a un tercero, ese margen vive fuera de tu resultado. Hay un límite al poder de precio que conviene reconocer. En varios mercados de la región el precio a público sigue una referencia pública o una fórmula con desfase frente al costo de reposición, y ese desfase lo financias tú mientras dura.
El cuarto determinante es la escala del activo. Terminales, estanques, flota, surtidores y puntos de venta son costo fijo alto en mantención, seguridad, cumplimiento ambiental y personal. La rotación de activos dice cuánto volumen de venta le sacas a esa infraestructura y la depreciación sobre ventas dice cuánto pesa en tu costo. En la práctica el resultado se decide con densidad de red, vueltas por camión y volumen por punto de venta. Un sitio con bajo volumen diario pierde plata aunque su margen por unidad se vea bien. En refinación manda la utilización de la unidad, y una parada de mantención puede llevarse buena parte del resultado de un trimestre. La estacionalidad entra por el gas licuado en los meses fríos, por el diésel en cosecha y faena y por las rutas de temporada. Al cierre aparece lo que durante el año nadie atribuye a un responsable. Las pérdidas de producto por evaporación, temperatura, medición y transporte caen dentro del costo de venta, y casi nunca se abren por terminal, por ruta y por punto de venta. Los descuentos a operadores que se liquidan al final del período y las obligaciones de retirar instalaciones y remediar suelos siguen el mismo camino. Todas salen del margen.
Quién financia a quién en este rubro depende de tu poder de compra, y ahí es donde tu cifra se puede separar de la mediana. Las empresas grandes del sector operan con capital de trabajo neto negativo, porque los días de pago superan a los días de cobro y el proveedor del producto termina financiando parte del ciclo. Un distribuidor mediano de la región suele vivir lo contrario, porque su proveedor le pide pago contra entrega, carta de crédito o boleta de garantía mientras el cliente industrial le exige plazo. Ese contraste es el primer número que conviene mirar contra la cohorte, porque define si el ciclo te devuelve caja cuando creces o te la quita.
La necesidad de caja aparece por dos caminos distintos. El primero es el precio. Tu operación se mide en volumen y tu capital de trabajo se mide en dinero, así que un alza fuerte encarece el mismo cargamento, engorda cuentas por cobrar y cuentas por pagar al mismo tiempo y deja corta la línea que te alcanzaba el año pasado. El segundo es el crecimiento en el canal industrial, que se gana con plazo. Cada contrato grande que firmas alarga los días de cobro y aporta menos margen por unidad, así que la venta sube y el retorno sobre el capital que ocupas baja. Los días de cobro son un promedio de negocios que se comportan distinto y hay que abrirlos por canal antes de sacar conclusiones. El retail cobra casi al momento. El mayorista y el industrial pagan a plazo, y su capacidad de pago depende del ciclo del transporte, del agro o de la minería.
El crédito del proveedor ocupa capacidad crediticia mucho antes de convertirse en deuda. En este rubro el plazo casi siempre viene respaldado con carta de crédito o boleta de garantía, así que el banco ya está comprometido aunque el balance no muestre deuda financiera, y cuando el precio sube esas garantías ocupan más. Si además cubres precio o moneda con derivados, un movimiento fuerte del mercado te pide caja hoy por un beneficio que recién llega con la venta. El indicador que resume si la generación llega a la cuenta corriente es la conversión de caja, flujo operacional sobre EBITDA. Léela junto con el capital de trabajo neto sobre ventas, los días de cobro y los días de pago, que dicen cuál de los lados se movió. SitkaX calcula esos indicadores con tus estados homologados y los pone contra la mediana de la cohorte, para que veas cuánta caja está atrapada en la diferencia antes de salir a pedir más línea.
Hay dos necesidades de financiamiento en este rubro y conviene mantenerlas separadas. La primera es la infraestructura. Terminales, estanques, plantas de almacenamiento, flota, surtidores y puntos de venta duran muchos años y corresponden a deuda a plazo, leasing o patrimonio. Buena parte de la red se opera con terrenos y sitios arrendados, y eso también es financiamiento aunque no venga de un banco. La segunda es el cargamento. Cada compra de producto se financia con líneas revolventes, crédito del proveedor y cartas de crédito de importación, y esa deuda debería subir y bajar con el ciclo de compra. Bajo ese vaivén hay un piso permanente de capital de trabajo que nunca baja, porque siempre tienes producto en tránsito y cuentas por cobrar del canal industrial. Ese piso conviene reconocerlo y financiarlo a plazo en vez de renovarlo cada pocos meses.
El balance de este sector se lee con cuatro cifras. Deuda neta sobre EBITDA dice cuántos años de generación operativa hacen falta para pagar la deuda financiera descontada la caja, y hay que calcularla sobre un EBITDA limpio de ganancia de tenencia, porque un período de precio alto la hace ver mejor de lo que es. Cobertura de intereses dice cuántas veces el resultado operativo cubre el gasto financiero del período, y con margen por unidad delgado se deteriora rápido cuando cae el volumen. Deuda total sobre patrimonio y deuda de largo plazo sobre capital total dicen cuánto del activo pesado puso el dueño y cuánto pusieron los acreedores. Efectivo sobre deuda total es la que más se subestima, porque la caja del sector es delgada frente a la deuda y el día del embarque hay que pagar. Los covenants se escriben casi siempre sobre las dos primeras y se miden cada trimestre sobre los últimos doce meses, así que un movimiento de precio puede estrecharte un contrato sin que la operación haya cambiado.
La capacidad de deuda se construye desde el volumen. Multiplica las unidades que despachas por tu margen por unidad normalizado, resta el costo de servir, el personal, los arriendos y la mantención, y ahí recién tienes el EBITDA contra el que presta un banco. El error caro es financiar la red con las líneas del cargamento, porque son más fáciles de conseguir. Funciona hasta el trimestre en que el precio salta, el banco no amplía la línea y tienes que elegir entre comprar producto y pagar deuda. La señal está a la vista cuando la deuda de corto plazo no baja aunque los cargamentos roten. El CAPEX se lee mal contra la venta por la misma razón que el margen, porque la venta está inflada por el precio del producto. Medido contra el EBITDA y contra la depreciación aparece su tamaño real, y ahí se ve si estás manteniendo la base de activos o postergando el reemplazo de estanques y cañerías.
Un comité de crédito de este sector parte separando cuánto del resultado vino de operar y cuánto vino del precio del producto. De esa separación salen los indicadores que encabezan el informe.
deuda financiera neta ÷ EBITDAEs la primera cifra del comité y la que más se corrige en este rubro. El analista limpia el EBITDA de la ganancia de tenencia, porque un período de alza hace ver la deuda más liviana con el mismo negocio adentro. También la mira en el mes de mayor compra y al cierre, porque la diferencia entre ambos momentos le dice si la deuda pertenece al ciclo de cargamento o ya es estructural. La deuda es un monto fijo y el resultado de este sector se mueve con el mercado, así que el múltiplo de un buen período no sirve para dimensionar una estructura de varios años.EBITDA ÷ gasto financieroCon margen por unidad delgado el gasto financiero se come el resultado rápido. El banco mide cuántas veces el resultado operativo cubre el interés en el escenario malo, con volumen menor y diferencial comprimido, y exige holgura ahí. Esta razón suele adelantar el incumplimiento de un covenant antes que cualquier otro número del balance.flujo operacional ÷ EBITDAEl EBITDA paga deuda solo si llega a la cuenta corriente. En este rubro la brecha entre uno y otro se abre cuando el precio sube y el ciclo absorbe plata sin que haya más unidades despachadas. El banco revisa si esa brecha se cierra cuando el precio se estabiliza o si quedó instalada, porque en el segundo caso hay capital de trabajo permanente financiado con líneas que se renuevan.cuentas por cobrar ÷ ventas × días del añoEs la medida de a quién le estás dando crédito. El banco separa el retail, que cobra casi al momento, del canal mayorista e industrial, que paga a plazo y depende de ciclos que se dan vuelta juntos. Un alza de días de cobro concentrada en pocos clientes grandes le dice que tu riesgo de crédito es el riesgo de ellos, y ahí suele estar la concentración que no se ve en la venta total.caja ÷ deuda financiera totalMide con qué liquidez propia enfrentas un salto de precio antes de pedirle al banco. La caja del sector es delgada frente a la deuda, y el proveedor cobra el día del embarque sin plazo que negociar. El analista lo lee junto con la razón ácida y con las líneas comprometidas y no usadas, porque una empresa que depende de que el cupo esté abierto cada mes es un riesgo de liquidez para él.Un comprador estratégico o un fondo abre los mismos estados con otra pregunta. Quiere saber cuánto del flujo se sostiene sin el precio, cuánto hay que reinvertir para que siga existiendo y qué activos está comprando. Una red de sitios con terreno propio, permisos vigentes y contratos largos vale distinto que un intermediario que traslada producto.
enterprise value ÷ EBITDAEs el múltiplo con que se conversa el precio, porque neutraliza las diferencias de depreciación entre redes nuevas y antiguas. El comprador primero normaliza el EBITDA por ganancia de tenencia y por las partidas que se liquidan en el cierre, y recién después aplica el múltiplo. Lo bajan la concentración en pocos clientes industriales, la dependencia de un solo abastecedor, los contratos de suministro cortos y un pasivo ambiental sin cuantificar. Lo suben la propiedad de los sitios bien ubicados, el almacenamiento propio, los contratos de abanderamiento largos y los permisos vigentes. El precio final además se ajusta por capital de trabajo al cierre, y cuando el ciclo es negativo ese ajuste mueve plata real, así que llegar con el capital de trabajo ordenado y documentado cambia la posición desde la que se negocia.enterprise value ÷ (EBITDA − CAPEX)Es la lectura que corrige el múltiplo por lo que el negocio consume para seguir existiendo. Acá la reinversión es alta y poco postergable, con estanques, cañerías, cumplimiento ambiental, flota y renovación de puntos de venta. Dos redes con el mismo EBITDA valen distinto si una necesita reinvertir bastante más para despachar el mismo volumen el período siguiente.CAPEX ÷ depreciaciónDice si mantuviste la infraestructura o si el próximo dueño hereda estanques, camiones y surtidores por reemplazar. Una reinversión sostenidamente por debajo de la depreciación es margen prestado del futuro, y en este rubro la cuenta llega con fecha propia, porque los activos que contienen combustible tienen exigencias de integridad. Un estanque antiguo o un sistema de detección de fugas atrasado se descuentan del precio y a veces se convierten en condición de cierre.EBIT después de impuestos ÷ capital invertidoMide cuánto rinde el capital enterrado en terminales, flota y red, y se compara con lo que cuesta financiarlo. Se lee junto con la rotación de activos. Un retorno bajo con rotación alta dice que el problema está en el margen por unidad. Un retorno bajo con rotación baja dice que sobra activo para el volumen que mueves, y ahí el comprador ve una red que hay que racionalizar antes de pagar por ella. Un retorno sostenido a través de un ciclo de precios completo es lo que justifica pagar por sobre la mediana del sector.Ordenar a IFRS los estados de una empresa de combustibles mueve la venta, el EBITDA y la deuda que un tercero va a leer. Como casi todos los ratios del sector llevan ventas en el denominador, un criterio distinto de reconocimiento cambia la comparación entera. Hay cuatro puntos donde los estados locales o de gestión suelen diferir de lo que reporta la cohorte.
En distribución, venta mayorista y estaciones el margen EBITDA sobre ventas es de un dígito, y en producción y refinación integrada es bastante más alto. La diferencia viene de dónde está el costo del producto, porque un distribuidor tiene el combustible comprado adentro de su propia venta y eso le achica el porcentaje aunque el negocio esté sano. Compárate con empresas de tu mismo eslabón y sigue tu margen por unidad despachada período a período, que es la cifra que de verdad controlas. Dentro de un mismo eslabón, las que están arriba tienen mejor mix de canal, más venta de tienda, lubricantes y servicios, y más volumen por punto de venta.
Porque la venta subió por precio mientras el volumen se quedó donde estaba. Cuando el precio del producto sube, la misma cantidad despachada se contabiliza como una venta mayor, el costo de venta sube en la misma proporción y tu margen por unidad queda igual. El margen EBITDA porcentual cae por aritmética y el capital de trabajo necesita más dinero para mover el mismo volumen, así que un período de precios altos puede ser el de peor caja. Mide volumen, margen por unidad y margen por canal antes de mirar cualquier porcentaje sobre ventas. Si el volumen creció y el margen por unidad cayó, ahí sí tienes un problema comercial.
La que el EBITDA de un escenario de precios adversos alcance a pagar sin estrechar la cobertura de intereses. El banco presta contra el flujo, y lo primero que hace es sacarle al EBITDA la ganancia de tenencia de inventario, porque no se repite. Arma tu propio número desde el volumen y el margen por unidad normalizado, con el costo de servir, el personal, los arriendos y la mantención ya restados, antes de sentarte a conversar. Separa la deuda que financia la red, que debe ser de largo plazo o leasing, de la que financia cargamentos, que debe subir y bajar con la compra. Reconoce además el piso permanente de capital de trabajo y deja holgura de línea para un salto de precio, porque el momento en que más caja necesitas es el mismo en que el banco se pone más cauto con el sector.
Conviene operar el sitio propio donde el volumen y la venta de tienda pagan la estructura, y abanderar donde buscas volumen sin inmovilizar capital. Con el sitio operado por ti capturas el margen del combustible más el de tienda, lubricantes y servicios, y cargas personal, inventario, merma y riesgo operacional. Con un operador independiente bajo tu bandera capturas el margen mayorista, cambias caja de consumidor final por una cuenta por cobrar y subes tu rotación de activos con mucho menos capital. Hay un punto contable que conviene aclarar antes de decidir. Venderle producto a ese operador te deja como dueño del producto hasta la entrega, así que reconoces la venta completa. El reconocimiento por comisión aparece en el caso inverso, cuando tú operas un sitio de un tercero. Compara las dos alternativas por retorno sobre el capital invertido en el sitio, con el terreno incluido.
Con flujos de caja descontados contrastados con múltiplos de empresas comparables, sobre todo EV sobre EBITDA. EV sobre EBITDA menos CAPEX se usa después, como corrección por reinversión, para entender por qué dos redes con el mismo EBITDA no valen lo mismo. El primer paso es normalizar el EBITDA, sacándole la ganancia de tenencia y las partidas que se liquidan al cierre, porque el múltiplo se aplica sobre esa base. EV sobre ventas se mira con cuidado en este rubro, porque la venta se mueve con el precio del producto y con el criterio de reconocimiento de ingreso, así que solo compara después de homologar. El flujo descontado agrega lo que el múltiplo no ve, que es tu reinversión obligatoria en estanques, cumplimiento ambiental y flota, y tu conversión de caja. Cuando los dos métodos se separan mucho, la causa suele estar en la reinversión o en el capital de trabajo. La valorización referencial de SitkaX cruza flujos descontados y múltiplos sobre tus estados homologados y te muestra dónde está la diferencia.
Pierdes resultado por el producto comprado caro y liberas caja al mismo tiempo. El costo de venta se arma con producto que compraste antes de la caída, así que el margen del período se golpea, y si el precio queda bajo el costo al cierre hay que castigar las existencias contra resultado. En paralelo, las cuentas por cobrar y el valor del cargamento se desinflan, el capital de trabajo suelta plata y la línea se descomprime. El riesgo real está en los covenants, porque deuda neta sobre EBITDA y cobertura de intereses se miden cada trimestre sobre los últimos doce meses y se deterioran por un efecto de precio que ya pasó. Anticipar esa medición con el banco, antes de que llegue la fecha, es lo que evita renegociar en malas condiciones.
Un benchmark sirve si aguanta que lo revise un banco, un socio o el directorio. El orden de las operaciones importa tanto como el resultado.
No. El diagnóstico y el benchmark contra la industria vienen incluidos sin costo en todos los planes, también en el Básico. Al subir de plan se paga capacidad, más usuarios, más data room y más conversaciones con el copiloto. La verdad del motor es la misma en todos.
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